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Consecuencias de no pagar un préstamo
18 de octubre de 2017 0 Comentarios

Lo cierto es que al firmar un contrato con una entidad financiera estamos aceptando una serie de obligaciones entre las cuales destaca la obligación de pagar una serie de cuotas; y, sobre todo, afrontar la devolución íntegra de la cantidad prestada. Por eso, se tiene que solicitar el préstamo de forma responsable, el solicitante tiene que tener la suficiente solvencia para hacer frente a las cuotas. 

El llamado protocolo de impago dependerá de las cláusulas y condiciones pactadas con anterioridad. Algunas de ellas os las enumeramos a continuación.

Comisión por reclamación de posiciones deudoras

Se trata del impuesto o cantidad a cobrar por parte de las entidades financieras al hacernos saber y marcar constancia de que disponemos de una deuda. Básicamente, se trata de una reclamación a través de la cual la entidad financiera nos avisa de nuestra deuda. El coste de esta comisión suele ser de unos 25€ por cada reclamación.

Demora

En el caso de sobrepasar la fecha límite de devolución la empresa financiera puede proceder a cobrar el interés de demora. Se trata de un porcentaje estipulado con anterioridad en el contrato, a través del cual se procede a cobrar un interés mayor por la propia demora en el pago.

Lista de morosos

El siguiente paso de la entidad financiera será incluirnos en una lista de morosos cuando el impago de la cantidad prestada se alarga más de un mes. Estas listas como ASNEF o RAI son un inconveniente muy grande ya que muchas entidades financieras no otorgan créditos a personas incluidas en este tipo de listas. Además de complicarnos financiaciones futuras, salir de este tipo de listas es muy complicado. Por lo tanto es importante no llegar a este punto y tratar de cubrir nuestra deuda antes de ello.

Reclamación judicial

La última herramienta por parte de la entidad financiera será denunciarnos por impago. Algo poco inusual entre las entidades de crédito, pero un recurso importante.

Reclamación

Muchas entidades deciden optar por una reclamación de la garantía. Esto hace referencia a recurrir al aval de nuestro crédito. Es decir, a un tercero, un bien o inmueble empleado como aval o incluso el vehículo o la propiedad establecida como aval. Todo ello con el objetivo de cubrir la deuda que tenemos con la propia entidad.

Embargo

En caso de denuncia judicial, la entidad financiera puede recurrir al embargo de bienes con tal de cubrir los gastos del crédito concedido.

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