31 de julio de 2018

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A la hora de conceder créditos de importes bastante elevados; como suelen ser por ejemplo,  las hipotecas, los bancos suelen pedir todas las garantías posibles para asegurarse de que la deuda quedará pagada, es decir, de que todos lo meses podrán cobrar las cuotas pertinentes. Te contamos qué es y qué implica ser el aval de una persona.

 

¿Qué es?

Es la persona o entidad que funciona como garantía de pago de un tercero, comprometiéndose que en caso de que éste no pueda asumir el pago, el aval deberá hacerse cargo. Es una de las figuras más comunes que intervienen en la concesión de grandes cantidades de dinero entre una entidad a un particular.

 

Riesgos y compromisos

El mayor riesgo que asumes siendo avalista es que en caso de impago del titular del crédito o hipoteca, deberás responder a la deuda con todos tus bienes presentes y futuros.

Para llegar hasta este punto, primero se debe demostrar la capacidad de impago del titular del préstamo; con su sueldo, ingresos y patrimonio. En caso de que finalmente sea incapaz de hacer frente a las cuotas de su financiación, el aval deberá hacerse cargo de pagarlas, junto con los intereses por demora que posiblemente se hayan generado si se ha producido un retraso en el pago.

Por tanto, será totalmente responsable y tendrá las mismas obligaciones de pago y asumirá las mismas consecuencias legales. Podría darse el caso de que se le embargue el sueldo o incluso sus bienes inmuebles, aunque se trata de una situación muy extrema e infrecuente, pero se debe tener en cuenta la posibilidad de que ocurra.

Existe una alternativa a ser la garantía de pago de la totalidad de un crédito o hipoteca; avalar de forma parcial, de manera se trata de una responsabilidad parcial sobre el pago. En este caso el dinero que tendrá que devolver el aval de una persona que tenga imposibilidad de hacerse cargo del pago, será únicamente una cantidad parcial y no la total.

Otro de los puntos a tener en cuenta es que aunque no sea el titular del préstamo, el avalista figurará en el CIRBE, la Central de Información de Riesgos del Banco de España. No se trata de ningún fichero de morosos ni nada similar, simplemente es el fichero que recoge los diferentes préstamos, créditos y avales que tienen las entidades bancarias con sus clientes. Por lo tanto, hay que ser consciente que al figurar como aval de una persona estamos reduciendo de la posibilidad de que nos concedan financiación a nosotros mismos, ya que cabe la posibilidad de tener que hacer frente al pago de otra deuda.

 

Requisitos para avalar

Se deben cumplir una serie de requisitos para poder ser aval de una persona:

  • Tener ingresos estables que puedan demostrar que será capaz de afrontar el pago de las cuotas

  • No tener ninguna deuda pendiente de pago

  • Tener bienes inmuebles sin cargas económicas o pocas cargas, que puedan servir como garantía en caso de impago

 

Recomendación antes de aceptar

Aceptar ser el aval de una persona es un paso muy importante y que puede afectarnos de manera muy negativa, llegando incluso a perderlo todo. Hay que tener en cuenta todas las consecuencias y riesgos que se pueden asumir, por tanto, antes de aceptar se deben tener claras cuales son las condiciones del préstamo y si se está dispuesto a aceptarlas como propias, ya que en caso de impago del titular, pasarían a ser nuestras.

 

 

 

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